| En la Biblia,
encontramos a los profetas y elegidos de Dios, a Jesús y sus
apóstoles: alabando, implorando, anunciando y adorando la Divina
Misericordia, en cada momento.
La Misericordia de Dios, estuvo
"desde siempre" para nosotros.
Los textos que siguen, ayudarán a
comprender más el mensaje de la Misericordia y a tenerlo presente en
la lectura de las Sagradas Escrituras.
Al pie de esta página, encontrarán
también, algunas otras lecturas que les recomendamos leer, y meditar
en oración.
Gn. 19, 19
Tú has sido bondadoso con tu servidor y me has demostrado tu gran
misericordia, salvándome la vida. Pero yo no podré huir a las
montañas, sin que antes caigan sobre mí la destrucción y la muerte.
Ex. 20, 6
y tengo misericordia a lo largo de mil generaciones, si me aman y
cumplen mis mandamientos.
Núm. 14, 18
El Señor es lento para enojarse y está lleno de misericordia. El
tolera la maldad y la rebeldía, pero no las deja impunes, sino que
castiga la culpa de los padres en los hijos y en los nietos hasta la
cuarta generación.
Núm. 14, 19
Perdona, por favor, la culpa de este pueblo según tu gran
misericordia y como lo has venido tolerando desde Egipto hasta aquí.
Deut. 5, 10
10 y tengo misericordia a lo largo de mil generaciones, si me aman y
cumplen mis mandamientos.
Deut. 13, 18
Y no retengas nada de lo que debe ser consagrado al exterminio. Así
el Señor aplacará el ardor de su ira, se apiadará y tendrá
misericordia de ti, y te multiplicará, como lo juró a tus padres,
Deut. 30, 3
entonces el Señor, tu Dios, cambiará tu suerte y tendrá misericordia
de ti. El te volverá a reunir de entre todos los pueblos por donde
te había dispersado.
2Sam. 24, 14
David dijo a Gad: "¡Estoy en un grave aprieto! Caigamos más bien en
manos del Señor, porque es muy grande su misericordia, antes que
caer en manos de los hombres".
Is. 63, 7
Recordaré los favores del Señor, alabaré sus proezas, por todo el
bien que él nos hizo en su gran bondad hacia la familia de Israel, y
por todo el bien que nos hizo en su compasión y en la abundancia de
su misericordia.
Os. 2, 21
Yo te desposaré para siempre, te desposaré en la justicia y el
derecho, en el amor y la misericordia;
Jon. 4, 2
Entonces oró al Señor, diciendo: "¡Ah, Señor! ¿No ocurrió acaso lo
que yo decía cuando aún estaba en mi país? Por eso traté de huir a
Tarsis lo antes posible. Yo sabía que tú eres un Dios bondadoso y
compasivo, lento para enojarte y de gran misericordia, y que te
arrepientes del mal con que amenazas.
Zac. 7, 9
Así habla el Señor de los ejércitos: Hagan justicia de verdad,
practiquen mutuamente la fidelidad y la misericordia.
Sal. 6, 5
Vuélvete, Señor, rescata mi vida, sálvame por tu misericordia,
Sal. 13, 6
Yo confío en tu misericordia: que mi corazón se alegre porque me
salvaste. ¡Cantaré al Señor porque me ha favorecido!
Sal. 31, 17
Que brille tu rostro sobre tu servidor, sálvame por tu misericordia;
Sal. 33, 18
Los ojos del Señor están fijos sobre sus fieles, sobre los que
esperan en su misericordia,
Sal. 36, 6
Tu misericordia, Señor, llega hasta el cielo, tu fidelidad hasta las
nubes.
Sal. 36, 8
¡qué inapreciable es tu misericordia, Señor! Por eso los hombres se
refugian a la sombra de tus alas.
Sal. 44, 27
¡Levántate, ven a socorrernos; líbranos por tu misericordia!
Sal. 48, 10
Nosotros evocamos tu misericordia en medio de tu Templo, Señor.
Sal. 52, 10
Yo, en cambio, como un olivo frondoso en la Casa de Dios, he puesto
para siempre mi confianza en la misericordia del Señor.
Sal. 57, 11
porque tu misericordia se eleva hasta el cielo, y que tu gloria
cubra toda la tierra!
Sal. 59, 18
¡Yo te cantaré, fuerza mía, porque tú eres mi baluarte, Dios de
misericordia!
Sal. 62, 13
y a ti, Señor, la misericordia. Porque tú retribuyes a cada uno
según sus acciones.
Sal. 66, 20
Bendito sea Dios, que no rechazó mi oración ni apartó de mí su
misericordia.
Sal. 85, 8
¡Manifiéstanos, Señor, tu misericordia y danos tu salvación!
Sal. 86, 5
Tú, Señor, eres bueno e indulgente, rico en misericordia con
aquellos que te invocan:
Sal. 94, 18
Cuando pienso que voy a resbalar, tu misericordia, Señor, me
sostiene;
Sal. 100, 5
¡Qué bueno es el Señor! Su misericordia permanece para siempre, y
su fidelidad por todas las generaciones.
Sal. 103, 8
El Señor es bondadoso y compasivo, lento para enojarse y de gran
misericordia;
Sal. 106, 45
Se acordó de su alianza en favor de ellos y se arrepintió por su
gran misericordia;
Sal. 107, 8
Den gracias al Señor por su misericordia y por sus maravillas en
favor de los hombres,
Sal. 107, 15
Den gracias al Señor por su misericordia y por sus maravillas en
favor de los hombres,
Sal. 107, 21
Den gracias al Señor por su misericordia y por sus maravillas en
favor de los hombres:
Sal. 107, 31
Den gracias al Señor por su misericordia y por sus maravillas en
favor de los hombres:
Sal. 107, 43
El que es sabio, que retenga estas cosas y comprenda la
misericordia del Señor.
Sal. 108, 5
porque tu misericordia se eleva hasta el cielo y tu fidelidad
hasta las nubes.
Sal. 109, 16
Porque nunca pensó en practicar la misericordia, sino que
persiguió hasta la muerte al pobre, al desvalido y al hombre
atribulado.
Sal. 109, 21
Pero tú, Señor, trátame bien, por el honor de tu Nombre; líbrame,
por la bondad de tu misericordia.
Sal. 109, 26
Ayúdame, Señor, Dios mío, sálvame por tu misericordia,
Sal. 119, 41
Que llegue hasta mí tu misericordia, Señor, y tu salvación
conforme a tu promesa.
Sal. 119, 76
Que tu misericordia me consuele, de acuerdo con la promesa que me
hiciste.
Sal. 119, 88
Vivifícame por tu misericordia, y cumpliré tus prescripciones.
Sal. 130, 7
espere Israel al Señor, porque en él se encuentra la misericordia
y la redención en abundancia:
Sal. 145, 8
El Señor es bondadoso y compasivo, lento para enojarse y de gran
misericordia;
Sal. 147, 11
el Señor ama a los que lo temen y a los que esperan en su
misericordia.
Prov. 28, 13
El que encubre sus delitos no prosperará, pero el que los
confiesa y abandona, obtendrá misericordia.
Rt. 1, 8
Noemí dijo a sus nueras: "Váyanse, vuelva cada una a la casa de su
madre. ¡Que el Señor tenga misericordia de ustedes, como ustedes la
tuvieron con mis hijos muertos y conmigo!
Lam. 3, 22
La misericordia del Señor no se extingue ni se agota su
compasión;
Lam. 3, 32
Si aflige, también se compadece, por su gran misericordia.
Dn. 2, 18
instándolos a implorar misericordia ante el Dios del cielo acerca
de aquel misterio, a fin de que no los hicieran perecer, a ellos y a
él, con el resto de los sabios de Babilonia.
Dn. 4, 24
Por eso, rey, acepta mi consejo: redime tus pecados con la
justicia y tus faltas con la misericordia hacia los pobres; tal vez
así tu prosperidad será duradera".
Dn. 9, 9
¡Al Señor, nuestro Dios, la misericordia y el perdón, porque nos
hemos rebelado contra él!
Dn. 9, 18
Inclina tu oído, Dios mío, y escucha; abre tus ojos y mira
nuestras ruinas y la ciudad que es llamada con tu Nombre, porque no
presentamos nuestras súplicas delante de ti a causa de nuestros
actos de justicia, sino a causa de tu gran misericordia.
Neh. 9, 19
Pero aún entonces, por tu gran misericordia, ni los abandonaste
en el desierto: la columna de nube no se alejó de ellos de día, para
guiarlos por el camino, no la columna de fuego durante la noche,
para iluminarles el camino que debían recorrer.
Neh. 9, 27
Tú los entregaste en manos de sus opresores, y ellos los
oprimían. En el momento de la opresión, clamaban a ti; tú los
escuchabas desde el cielo y, por tu gran misericordia, les mandabas
salvadores que los salvaban de sus opresores.
Neh. 9, 28
Pero apenas se sentían tranquilos, volvían a hacer el mal delante
de ti, y tú los abandonabas en manos de sus enemigos, que los
oprimían; ellos volvían a invocarte y tú los oías desde el cielo:
¡cuántas veces los salvaste por tu misericordia!
Neh. 9, 31
Sin embargo, por tu gran misericordia, no los has exterminado ni
abandonado, porque eres un Dios compasivo y misericordioso.
1Crón. 21, 13
David dijo a Gad: "¡Estoy en un grave aprieto! Prefiero caer en
manos del Señor, porque es muy grande su misericordia, antes que
caer en manos de los hombres".
2Crón. 30, 9
Si ustedes se convierten al Señor, sus hermanos y sus hijos serán
tratados con misericordia por aquellos que los han deportado, y
podrán volver a esta tierra, porque el Señor, su Dios, es bondadoso
y compasivo: él no apartará su rostro de ustedes si ustedes vuelven
a él".
Jdt. 7, 30
Pero Ozías les dijo: "Animo, hermanos, resistamos cinco días más.
En el transcurso de ellos, el Señor, nuestro Dios, volverá a tener
misericordia de nosotros, porque no nos abandonará hasta el fin.
Tob. 6, 18
Antes de tener relaciones con ella, levántense primero los dos
para orar y supliquen al Señor del cielo que tenga misericordia de
ustedes y los salve. No tengas miedo, porque ella está destinada
para ti desde siempre y eres tú el que debe salvarla. Ella te
seguirá, y yo presiento que te dará hijos que serán para ti como
hermanos. No te preocupes".
Tob. 7, 12
Pero Tobías le replicó: "No comeré ni beberé hasta que hayas
tomado una decisión sobre este asunto". Raquel le respondió: "¡Está
bien! Ella te corresponde a ti según lo prescrito en la Ley de
Moisés, y el Cielo decreta que te sea dada. Recibe a tu hermana.
Desde ahora, tú eres su hermano y ella es tu hermana. A partir de
hoy es tuya para siempre. Que el Señor los asista esta noche, hijo
mío, y les conceda su misericordia y su paz".
Tob. 8, 4 - (La oración de Tobías)
Mientras tanto, los padres habían salido de la habitación y
cerraron la puerta. Tobías se levantó de la cama y dijo a Sara:
"Levántate, hermana, y oremos para pedir al Señor que nos manifieste
su misericordia y su salvación".
Tob. 8, 7 - (La oración de Tobías)
Yo ahora tomo por esposa a esta hermana mía, no para satisfacer
una pasión desordenada, sino para constituir un verdadero
matrimonio. ¡Ten misericordia de ella y de mí, y concédenos llegar
juntos a la vejez!".
Tob. 8, 16
¡Bendito seas por la alegría que me has dado! No ha sucedido lo
que yo temía, sino que nos has tratado según tu gran misericordia.
Tob. 8, 17
¡Bendito seas por haberte compadecido de estos dos hijos únicos!
¡Manifiéstales, Señor, tu misericordia y tu salvación, y concédeles
una vida llena de alegría y de gracia!".
Tob. 11, 16
Tobit salió al encuentro de su nuera hasta las puertas de Nínive,
bendiciendo a Dios lleno de alegría. Al verlo caminar con todo su
vigor, sin la ayuda de nadie, los habitantes de Nínive quedaron
maravillados. Tobit proclamaba delante de todos que Dios había
tenido misericordia de él y le había devuelto la vista.
Tob. 13, 8
Yo lo celebro en el país del destierro, y manifiesto su fuerza y
su grandeza a un pueblo pecador. ¡Conviértanse, pecadores, y
practiquen la justicia en su presencia! ¡Quién sabe si él no les
será favorable y tendrá misericordia de ustedes!
1Mac. 3, 44
Luego se convocó a la asamblea para prepararse a combatir, para
orar y pedir piedad y misericordia.
1Mac. 13, 46
"No nos trates, le decían, según nuestras maldades, sino según tu
misericordia".
1Mac. 16, 3
Pero ahora estoy viejo, mientras que ustedes, por la misericordia
del Cielo, están en la mejor edad. Ocupen mi puesto y el de mi
hermano, salgan a combatir por nuestra nación y que la ayuda del
Cielo esté con ustedes".
2Mac. 2, 7
Y cuando Jeremías se enteró de esto, los reprendió, diciéndoles:
"Ese lugar quedará ignorado hasta que Dios tenga misericordia de su
pueblo y lo reúna.
2Mac. 6, 16
Por eso nunca retira de nosotros su misericordia, y aunque
corrige a su pueblo por medio de la adversidad, no lo abandona.
2Mac. 7, 29
No temas a este verdugo: muéstrate más bien digno de tus hermanos
y acepta la muerte, para que yo vuelva a encontrarte con ellos en el
tiempo de la misericordia".
2Mac. 8, 5
Una vez que se puso al frente de sus tropas, el Macabeo resultó
invencible ante los paganos, porque la ira del Señor se había
convertido en misericordia.
2Mac. 8, 27
Una vez que recogieron las armas y se llevaron los despojos del
enemigo, se pusieron a celebrar el sábado, bendiciendo y alabando
una y otra vez al Señor, que los había salvado aquel día,
concediéndoles así las primicias de su misericordia.
2Mac. 9, 13
Aquel malvado rogaba al Soberano, de quien ya no alcanzaría
misericordia, prometiendo
Sab. 3, 9
Los que confían en él comprenderán la verdad y los que le son
fieles permanecerán junto a él en el amor. Porque la gracia y la
misericordia son para sus elegidos.
Sab. 4, 15
que los elegidos del Señor encuentran gracia y misericordia, y
que él interviene en favor de sus santos.
Sab. 11, 9
Por la prueba a que fueron sometidos, aunque eran corregidos con
misericordia, comprendieron los tormentos que soportaban los impíos,
al ser juzgados con ira.
Sab. 12, 22
Así, cuando castigas a nuestros enemigos con moderación, nos
instruyes a fin de que, al juzgar a los otros, recordemos tu bondad
y, al ser juzgados, contemos con tu misericordia.
Sab. 15, 1
Pero tú, Dios nuestro, eres bondadoso y fiel, eres paciente y todo
lo administras con misericordia.
Sab. 16, 10
Pero contra tus hijos, ni siquiera pudieron los dientes de las
serpientes venenosas, porque tu misericordia vino a su encuentro y
los sanó.
Ecli. 2, 7
Los que temen al Señor, esperen su misericordia, y no se desvíen,
para no caer.
Ecli. 2, 9
Los que temen al Señor, esperen sus beneficios, el gozo duradero y
la misericordia.
Ecli. 2, 18
"Abandonémonos en las manos del Señor y no en las manos de los
hombres, porque así como es su grandeza es también su misericordia".
Ecli. 5, 6
No digas: "Su compasión es grande; él perdonará la multitud de mis
pecados", porque en él está la misericordia, pero también la ira, y
su indignación recae sobre los pecadores.
Ecli. 16, 11
Aunque fuera uno solo el hombre obstinado, sería un milagro que
quedara impune, porque en él está la misericordia, pero también la
ira, es tan fuerte para el perdón como pródigo para la ira.
Ecli. 16, 12
Tan grande como su misericordia es su reprobación: él juzga a
cada uno según sus obras.
Ecli. 18, 11
Por eso el Señor es paciente con ellos y derrama sobre ellos su
misericordia.
Ecli. 18, 13
El hombre sólo tiene misericordia de su prójimo, pero el Señor es
misericordioso con todos los vivientes. El reprende, corrige y
enseña, y los hace volver como el pastor a su rebaño.
Ecli. 18, 14
El tiene misericordia con los que aceptan la instrucción y están
siempre dispuestos a cumplir sus decretos.
Ecli. 26, 5
Hay tres cosas que me inspiran temor, y por la cuarta imploro
misericordia: ciudad dividida, multitud amotinada y falsa acusación
son más penosas que la muerte.
Ecli. 29, 1
El que practica la misericordia presta a su prójimo, y el que
acude en su ayuda observa los mandamientos.
Ecli. 35, 23
hasta juzgar la causa de su pueblo y alegrarlo con su
misericordia.
Ecli. 35, 24
¡Qué hermosa es la misericordia en el momento de la aflicción,
como las nubes de lluvia en tiempo de sequía!
Ecli. 47, 22
Pero el Señor no renuncia jamás a su misericordia ni deja que se
pierda ninguna de sus palabras: él no hará desaparecer la posteridad
de su elegido, ni exterminará la estirpe de aquel que lo amó. Por
eso, le dio un resto a Jacob, y a David una raíz nacida de él.
Ecli. 50, 22
Y ahora bendigan al Dios del universo que hace grandes cosas por
todas partes, al que nos exaltó desde el seno materno y nos trató
según su misericordia.
Ecli. 50, 24
Que su misericordia permanezca fielmente con nosotros y que nos
libre en nuestros días.
Ecli. 51, 3
según la grandeza de tu misericordia y de tu Nombre, de las
mordeduras de los que iban a devorarme, de la mano de los que
querían quitarme la vida, de las muchas aflicciones que padecí,
Ecli. 51, 8
Entonces, me acordé de tu misericordia, Señor, y de tus acciones
desde los tiempos remotos, porque tú libras a los que esperan en ti
y los salvas de las manos de sus enemigos.
Ecli. 51, 29
Alégrense en la misericordia del Señor, no se avergüencen de
alabarlo.
Bar. 4, 22
Porque yo espero que el Eterno les dará la salvación, y el Santo
me ha llenado de alegría por la misericordia que pronto les llegará
del Eterno, su Salvador.
Bar. 5, 9
porque Dios conducirá a Israel en la alegría, a la luz de su
gloria, acompañándolo con su misericordia y su justicia.
Dn.gr. 3, 35
no apartes tu misericordia de nosotros, por amor a Abraham, tu
amigo, a Isaac, tu servidor, y a Israel, tu santo,
Dn.gr. 3, 42
No nos cubras de vergüenza, sino trátanos según tu benignidad y
la abundancia de tu misericordia.
Mt. 5, 7
Felices los misericordiosos, porque obtendrán misericordia.
Mt. 9, 13
Vayan y aprendan qué significa: Yo quiero misericordia y no
sacrificios. Porque yo no he venido a llamar a los justos, sino a
los pecadores".
Mt. 12, 7
Si hubieran comprendido lo que significa: Yo quiero misericordia y
no sacrificios, no condenarían a los inocentes.
Mt. 23, 23 - (Invectivas contra
los escribas y los fariseos)
¡Ay de ustedes, escribas y fariseos hipócritas, que pagan el
diezmo de la menta, del hinojo y del comino, y descuidan lo esencial
de la Ley: la justicia, la misericordia y la fidelidad! Hay que
practicar esto, sin descuidar aquello.
Lc. 1, 50
Su misericordia se extiende de generación en generación sobre
aquellos que lo temen.
Lc. 1, 54
Socorrió a Israel, su servidor, acordándose de su misericordia,
Lc. 1, 58
Al enterarse sus vecinos y parientes de la gran misericordia con
que Dios la había tratado, se alegraban con ella.
Lc. 1, 72
Así tuvo misericordia de nuestros padres y se acordó de su santa
Alianza,
Lc. 10, 37
El que tuvo misericordia de él, le respondió al doctor. Y Jesús le
dijo: Ve y procede tú de la misma manera.
Rom. 9, 16
En consecuencia, todo depende no del querer o del esfuerzo del
hombre, sino de la misericordia de Dios.
Rom. 9, 18
De manera que Dios tiene misericordia del que él quiere y
endurece al que él quiere.
Rom. 9, 23
Y si él quiso manifestar la riqueza de su gloria en los que
recibieron su misericordia, en los que él predestinó para la gloria,
Rom. 11, 30-32
En efecto, ustedes antes desobedecieron a Dios, pero ahora, a
causa de la desobediencia de ellos, han alcanzado misericordia. Del
mismo modo, ahora que Uds. han alcanzado misericordia, ellos se
niegan a obedecer a Dios. Pero esto es para que ellos también
alcancen misericordia. Porque Dios sometió a todos a la
desobediencia para tener misericordia de todos.
Rom. 12, 1
Por lo tanto, hermanos, yo los exhorto por la misericordia de Dios
a ofrecerse ustedes mismos como una víctima viva, santa y agradable
a Dios: este es el culto espiritual que deben ofrecer.
Rom. 12, 8
El que tiene el don de exhortación, que exhorte. El que comparte
sus bienes, que dé con sencillez. El que preside la comunidad, que
lo haga con solicitud. El que practica misericordia, que lo haga con
alegría.
Rom. 15, 9
y para que los paganos glorifiquen a Dios por su misericordia. Así
lo enseña la Escritura cuando dice: Yo te alabaré en medio de las
naciones, Señor, y cantaré en honor de tu Nombre.
1Cor. 7, 25
Acerca de la virginidad, no tengo ningún precepto del Señor. Pero
hago una advertencia, como quien, por la misericordia del Señor, es
digno de confianza.
2Cor. 1,3
Bendigo sea Dios, el Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre de las
misericordias y Dios de todo consuelo.
Gál. 6, 16
Que todos los que practican esta norma tengan paz y misericordia,
lo mismo que el Israel de Dios.
Ef. 2, 4
Pero Dios, que es rico en misericordia, por el gran amor con que
nos amó,
1Tim. 1, 2
saluda a Timoteo, su verdadero hijo en la fe. Te deseo la gracia,
la misericordia y la paz que proceden de Dios padre y de Cristo
Jesús, nuestro Señor.
1Tim. 1, 13
a pesar de mis blasfemias, persecuciones e insolencias
anteriores. Pero fui tratado con misericordia, porque cuando no
tenía fe, actuaba así por ignorancia.
1Tim. 1, 16
Si encontré misericordia, fue para que Jesucristo demostrara en
mí toda su paciencia, poniéndome como ejemplo de los que van a creer
en él para alcanzar la Vida eterna.
2Tim. 1, 2
saluda a Timoteo, su hijo muy querido. Te deseo la gracia, la
misericordia y la paz que proceden de Dios Padre y de nuestro Señor
Jesucristo.
2Tim. 1, 16
Que el Señor tenga misericordia de la familia de Onesíforo,
porque él muchas veces me ha reconfortado y no se avergonzó de que
yo estuviera preso.
2Tim. 1, 18
Que Dios, en aquel Día, le permita alcanzar misericordia delante
del Señor. Tú conoces mejor que nadie los servicios que él me prestó
en Efeso.
Tit. 3, 5
no por las obras de justicia que habíamos realizado, sino
solamente por su misericordia, él nos salvó, haciéndonos renacer por
el bautismo y renovándonos por el Espíritu Santo.
Heb. 4, 16
Vayamos, entonces, confiadamente al trono de la gracia, a fin de
obtener misericordia y alcanzar la gracia de un auxilio oportuno.
Sant. 2, 13
Porque el que no tiene misericordia será juzgado sin
misericordia, pero la misericordia se ríe del juicio.
Sant. 3, 17
En cambio, la sabiduría que viene de lo alto es, ante todo, pura;
y además, pacífica, benévola y conciliadora; está llena de
misericordia y dispuesta a hacer el bien; es imparcial y sincera.
1Ped. 1, 3
Bendito sea Dios, el Padre de nuestro Señor Jesucristo, que en su
gran misericordia, nos hizo renacer, por la resurrección de
Jesucristo, a una esperanza viva,
1Ped. 2, 10
ustedes, que antes no eran un pueblo, ahora son el Pueblo de
Dios; ustedes, que antes no habían obtenido misericordia, ahora la
han alcanzado.
2Jn. 1, 3
También estarán con nosotros la gracia, la misericordia y la paz
de Dios Padre y de su Hijo Jesucristo, en la verdad y en el amor.
Jds. 1, 2
Llegue a ustedes la misericordia, la paz y el amor en abundancia.
Jds. 1, 21
Manténganse en el amor de Dios, esperando la misericordia de
nuestro Señor Jesucristo para la Vida eterna.
Aconsejamos leer las siguientes
lecturas:
Lucas 15 - Parábolas de la
Misericordia de Dios (La oveja perdida y encontrada + La moneda
perdida y encontrada + El Padre Misericordioso).
Salmo 103 - La Misericordia del Señor con sus fieles.
Lamentaciones 3 - La Misericordia y la Justicia del Señor, motivo de
esperanza.
Eclesiástico 17 - La Misericordia y la Justicia del Señor.
Eclesiástico 18 - La Grandeza y la Misericordia del Señor .
Lucas 6,36 ss - La Misericordia y la Benevolencia para juzgar.
Romanos 15,7 - La Fidelidad y la Misericordia de Dios.
Isaías 63 - Evocación de la Misericordia de Dios para su pueblo.
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