Apóstoles

 

 

 

Santa Faustina - D. 1188

 

JUAN PABLO II

John Paul II in Poland
Krakow - Lagiewniki - Kalwaria
Zebrzydowska
16-19 August 2002

/†\ La llegada a Cracovia

El 16/08/2002 el Papa Juan Pablo II, llegó a Polonia. Esta es la novena visita que realiza a su Patria. Volvió a los lugares en dónde se consolidó su fe. Más de 10. 000 peregrinos le dieron la bienvenida, agitando banderas de Polonia y del Vaticano. cuando él aterrizó en el aeropuerto de Balice de Cracovia.

Los micros y trenes llegaban de todo el país, repletos de fieles que cantaban "Cracovia te da la bienvenida" y "Polonia te ama".

El Presidente Aleksander Kwasniewski de Polonia ante la llegada del Santo Padre dijo "tengo la esperanza de que, como siempre, la estancia del Papa en Polonia, sea para Él la mejor medicina que le podemos ofrecer” una medicina de amor y amistad que trataron de hacerle sentir en todos los lugares por dónde el Santo Padre estuvo. "El Papa saldrá de Polonia más fuerte no solamente en lo espiritual sino también en lo físico" agregó luego.

El viernes por la noche durmió en su vieja cama, al día siguiente visitó su vieja calle y pasó por la mina de sal donde trabajó durante la ocupación de Nazi.

 

Consagración de la Basílica de la Divina Misericordia

El momento religioso culminante fue el sábado 17 en la consagración de la Basílica de la Misericordia de Dios en el distrito de Lagiewniki de Cracovia.

El pontífice explicó que este centro de peregrinación, levantado en tres años al lado del convento donde vivió y murió Faustina Kowalska (1905-1938) quiere llevar el mensaje de aquella joven mística polaca «a todos los habitantes de la tierra».

Por encima se elevaba el cuadro de Jesús Misericordioso sobre un enorme sagrario de oro en forma de globo terráqueo, rodeado por un arbusto sacudido por el viento, imagen de la lucha del ser humano contra su propia debilidad.

Unas 20. 000 personas seguían la ceremonia desde el exterior del santuario. La multitud llegaba incluso hasta las calles lejanas, donde prácticamente no se escuchaba el sonido de los altavoces.

A esa distancia, adultos y jóvenes permanecían arrodillados en silencio sobre el asfalto y las aceras como si estuviesen cerca del altar. Más de doscientas mil personas esperaron ese sábado el paso del automóvil del Papa para verle por breves segundos.

Con voz emocionada, Juan Pablo II proclamó en la homilía: «en este santuario encomiendo hoy solemnemente el mundo a la Misericordia Divina, y lo hago con el deseo ardiente de que el mensaje del amor misericordioso de Dios, proclamado desde aquí por santa Faustina, llegue a todos los habitantes de la tierra y llene los corazones de esperanza».

«¡Cuánta necesidad de la misericordia de Dios tiene el mundo de hoy! --exclamó el Papa--. En todos los continentes, desde lo profundo del sufrimiento humano, parece levantarse la invocación de la misericordia».

Al final de su larga homilía, el Papa citó las palabras de Jesús recogidas en el «Diario» de sor Faustina: «Desde aquí saltará la chispa que prepara el mundo para mi última venida».

«Es necesario encender esta chispa de la gracia de Dios --aclaró--. Es necesario transmitir al mundo este fuego de la misericordia. En la Misericordia de Dios el mundo encontrará la paz y el hombre, la felicidad».

Llevado por la emoción, confesó espontáneamente: «¿Quién iba a pensar que alguien que llegaba aquí caminando con zuecos de madera llegaría un día a consagrar esta Basílica?», recordando que a pocos metros del santuario se encontraba la cantera de Solvay, en la que Karol Wojtyla trabajó en sus años de juventud, durante la dominación nazi.

Recuerdos y oración

El Santo Padre, en su papamóbil, visitó el edificio gris, donde había vivido con su padre después de que él se moviera desde Wadowice, lugar donde nació en 1938. Allí un niño de 7 años de edad, que vivía con su familia en la casa que había sido de Juan Pablo II, salió a recibirlo y le regaló flores.

El Santo Padre visitó también el cementerio Racowicki. En medio de un silencio impactante, en ambos casos pudo verse a un Juan Pablo II profundamente concentrado en la oración.

Luego encendió tres velas: Una para su madre, Emilia, muerta cuando él tenía 8 años; la segunda para su hermano Edmund, que trabajaba de médico y murió cuando tenía 13, y la tercera para su padre, Karol, fallecido cuando tenía 20.

 

 Los peregrinos

Los peregrinos cantaban: "Polonia te ama, Cracovia te ama".

Muchos de ellos viajaron durante horas formando grupos por Parroquia, en autobuses y trenes. Llevaban comida, mantas y bolsas o sacos de dormir. Algunos tocaban las guitarras y también los tambores, y los vendedores callejeros ofrecían carne asada, bancos para sentarse y recuerdos de ocasión.

Todo esto creaba un gran clima de fiesta.

"Quédese con nosotros" una muchedumbre de personas principalmente jóvenes cantaba todo los días y también en la última noche, frente de la residencia del arzobispo en la que descansaba el Santo Padre.

"En mi corazón y mi mente para siempre" les contestó desde el balcón.

La misa más multitudinaria de la historia en el parque de Blonie en Cracovia.

En el penúltimo día en su Polonia natal, Juan Pablo II fue abrazado como nunca por su gente, al celebrar una misa al aire libre que congregó a 2. 700. 000 fieles, una concentración de gente sin precedente en este país ni en Europa.

“Eres maravilloso, quédate con nosotros”, coreaban al final de la conmovedora ceremonia miles de jóvenes al frágil pero infatigable Santo Padre, que, haciendo gala de un excelente humor, dijo sonriente: “¡Qué bonito, me piden que me escape del Vaticano!” . La salida provocó enseguida un estallido de risas y aplausos entre la multitud, que era realmente imponente.

 

La humanidad “quiere hacer de Dios «el gran ausente» y el misterio del mal sigue marcando la realidad del mundo”, dijo el Santo Padre. Así, “el hombre vive el miedo al futuro, al vacío, al sufrimiento y a la aniquilación”, subrayó, para reiterar después el concepto central de este viaje: “Para construir una nueva civilización, la civilización del amor, el mundo necesita de la misericordia de Dios”.

Juan Pablo II pidió a Dios que abra el corazón de los ricos para que ayuden a los pobres y a los que sufren, abogó para que los desempleados encuentren un trabajo y los que no tiene casa que la consigan. Hizo votos para que las familias superen las dificultades y para que se abre un futuro lleno de porvenir a los jóvenes. Asimismo, pidió que los niños sean protegidos, en velada referencia a que no se abuse de ellos.

Basílica de Kalwaria Zedrzydowska

"Hoy vengo a este santuario como peregrino", dijo.

La visita del Papa al santuario ha coincidido con el 400 aniversario de su fundación. El recinto está dedicado a la Pasión de Jesús y comprende numerosas capillas situadas a su alrededor, que forman el Vía Crucis. El templo se construyó en 1600 y es muy visitado por los vecinos de Cracovia y alrededores. El joven Karol Wojtyla fue llevado por su padre por primera vez cuando tenía nueve años y acababa de morir su madre. En aquella ocasión también acudió su hermano Edmund, que fallecería dos años más tarde. Desde entonces, con mucha frecuencia, el joven Wojtyla acudía con su padre y recorrían el Vía Crucis. En su época de arzobispo y cardenal de Cracovia, el actual Papa intensificó sus visitas a su querido santuario. Antes de oficiar la misa, se detuvo durante un rato en dos capillas y después oró y leyó el breviario. Con esta misa solemne concluyó su visita de cuatro días a Cracovia.

No descarta volver de nuevo a Polonia, aunque consciente de su edad y de sus enfermedades, ayer dijo ante los más de dos millones de personas que asistieron a la misa que celebró en Cracovia que ese futuro viaje depende "ahora más que nunca" de la voluntad de Dios. Los polacos están convencidos de que volverá y esta tarde en la despedida le volverán a pedir que "se quede". A pesar de su precario estado de salud, el Papa continuará con sus viajes. Su agenda, según dijo el portavoz Vaticano, Joaquín Navarro Valls, "está abierta" y aunque todavía no está decidido nada, no se descarta que en enero próximo viaje a Manila para asistir en la capital filipina al III Congreso mundial de la familia. Para la primavera está ya en estudio una visita a Croacia.