- Divina Misericordia
- Santa Faustina
- Juan Pablo II
- Juan Pablo II en Polonia
- Mi querida Cracovia
- Paternidad y Misericordia
- El Papa peregrino
- Vía Crucis escrito por Juan Pablo II
- Rico en Misericordia (Diven in Misericordia)
- Reconciliación y Penitencia
- El Gran Jubileo (11-03-99)
- El Sacrificio de Cristo
- Deberes de los Católitos
- Decreto Indulgencias
- Decreto sobre el 2º Domingo de Pascua
- Acto de Consagración del Mundo
- Mensaje Póstumo
- Testamento de Juan Pablo II
Santa Faustina - D. 766
ORACIÓN DEL CORAZÓN
Hay una oración breve, recibida del Oriente cristiano que es muy querida por las muchedumbres creyentes: Señor Jesús Hijo de Dios vivo, ten misericordia de mi, que soy un pobre pecador.
Repetimos esta oración, pausadamente y muchas veces, cuando estamos en la Iglesia, o en casa, o de viaje. Se puede rezar cien, o mil veces por día. Es una profesión de fe en Jesús verdadero Dios y verdadero Hombre, que salva del pecado, del demonio y de la muerte.
El efecto de esta oración del corazón es una gran calma interior, una aceptación de las dificultades con serenidad, una capacidad para decir el consejo oportuno y una intuición de la ayuda que necesitan los demás. Se aconseja vivamente.
P. Osvaldo D. Santagada

