Apóstoles

 

 

 

Santa Faustina - D. 1251

 

NOVENA POR LA PATRIA

Una vez oí estas palabras: Ve a la Superiora y pide que te permita hacer todos los días una hora de adoracón durante 9 días; en esta adoración intenta unir tu oración con Mi Madre. Reza con todo corazón en unión con María, también trata de hacer el Vía Crucis en este tiempo.

Recibí el permiso, pero no para una hora entera, sino para el tiempo que me permitían los deberes. (32)

Debía hacer aquella novena por intención de mi patria. En el séptimo día de la ovena vi a la Madre de Dios entre el cielo y la tierra, con una túnica clara.

Rezaba con las manos juntas en el pecho, mirando hacia el cielo. De su corazón salían rayos de fuego, algunos se dirigían al cielo y otros cubrían nuestra tierra. (33)

Año 1934. El día de la Asunción de la Santísima Virgen no fui a la Santa Misa. La doctora no me lo permitió, pero oré con fervor en la celda. Poco después vi a la Virgen que era de una belleza indescriptible y que me dijo: Hija mía, exijo de ti oración, oración y una vez más oración por el mundo, y especialmente por tu patria. Durante nueve días recibe la Santa Comunión reparadora, únete estrechamente al sacrificio de la Santa Misa. Durante estos nueve días estarás delante de Dios como una ofrenda, en todas partes, continuamente, en cada lugar y en cada momento, de día y de noche, cada vez que te despiertes, ruega interiormente. Es posible orar interiormente sin cesar.