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- El Gran Jubileo (11-03-99)
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- Decreto Indulgencias
- Decreto sobre el 2º Domingo de Pascua
- Acto de Consagración del Mundo
- Mensaje Póstumo
- Testamento de Juan Pablo II
Santa Faustina - D. 1245
LUGAR DE VENERACIÓN
Los días 26 de cada mes están dedicados a Jesús Misericordioso para confesarse, para participar de la Eucaristía, para recibir el escapulario propio, para hacer bendecir los objetos piadosos, para encargar la celebración de Misas por los vivos o los difuntos y para suplicar en comunidad la Gracia de la curación interior.
A las tres de la tarde, la Hora en que Jesús dio su vida para la salvación del mundo - la Hora de la gran Misericordia - se celebra en el Santuario una Misa ofrecida por los que están en grandísima tribulación y sólo tienen a Jesucristo como único apoyo. Es la Misa por la paz y la alegría.
Los devotos se turnan desde la primera Misa matutina hasta la última Misa en la noche, para visitar la Imagen Milagrosa y venerada de Jesús Misericordioso y orar delante de ella, signándose con el Agua bendita que se encuentra en la Santa Montaña. Vienen no sólo los que sufren, sino también aquellos que, por amor al prójimo, desean ofrecer sus sacrificios y dolores para que otros obtengan los dones gratuitos del Salvador. Se trata de una devoción que nos hace solidarios en la fe.
Subimos a la Santa Montaña para que se cumpla la promesa del profeta Isaías: El Señor secará las lágrimas de los rostros y servirá un Banquete de manjares substanciosos y vinos de solera.
P. Osvaldo D. Santagada

