- Divina Misericordia
- Santa Faustina
- Juan Pablo II
- Juan Pablo II en Polonia
- Mi querida Cracovia
- Paternidad y Misericordia
- El Papa peregrino
- Vía Crucis escrito por Juan Pablo II
- Rico en Misericordia (Diven in Misericordia)
- Reconciliación y Penitencia
- El Gran Jubileo (11-03-99)
- El Sacrificio de Cristo
- Deberes de los Católitos
- Decreto Indulgencias
- Decreto sobre el 2º Domingo de Pascua
- Acto de Consagración del Mundo
- Mensaje Póstumo
- Testamento de Juan Pablo II
Santa Faustina - D. 1734
LOS CATORCE DOMINGOS
Los que están en gran tribulación, en tentaciones muy difíciles, necesitan suplicar la conversión de esposos, hijos, padres varones o mujeres, practican la participación en la Misa dominical en nuestro pequeño santuario durante catorce domingos seguidos, confesando sus pecados y recibiendo la Eucaristía.
Se unen así a millares de católicos en el resto de América Latina, que lo hacen en los santuarios de otras naciones. Es verdad que Dios no está obligado a concedernos exactamente lo que pedimos. Pero también es cierto que Dios otorga las gracias que necesitamos nosotros o los demás, y nuestras obras de misericordia unidas al sacrificio de Jesús en la cruz, valen mucho antes sus ojos divinos.

