Apóstoles

 

 

 

Santa Faustina - D. 809

 

ALMAS DEL PURGATORIO

/†\ "Una noche vino a visitarme una de nuestras hermanas que había muerto dos meses antes. Era una de las hermanas del primer coro. La vi en un estado terrible. [...]

La noche siguiente vino de nuevo, pero la vi en un estado aún más espantoso [...], en su cara se notaba la desesperación. Me sorprendí mucho que después de las plegarias que había ofrecido por ella la vi en un estado más espantoso y preguntó: ¿No te han ayudado mis rezos? Me contestó que no le ayudaron nada mis rezos y que no le iban a ayudar. [...]

Y desapareció inmediatamente. Sin embargo yo no dejé de rezar. Después de algún tiempo volvió avisitarme de noche, pero en un estado distinto. No estaba entre llamas como antes y su rostro era radiante, los ojos brillaban de alegría y me dijo que yo tenía un verdadero amor al prójimo, que muchas almas se aprovecharon de mis plegarias y me animó a no dejar de interceder por las almas que sufrían en el purgatorio y me dijo que ella no iba a permanecer ya por mucho tiempo en el purgatorio" (D. 58)

"Una noche vino a mí una de las hermanas difuntas que ya ants había venido a verme algunas veces; la primera vez la vi en un estado de gran sufrimiento, después los sufrimientos eran cada vez menores y aquella noche, la vi resplandeciente de felicidad y me dijo que ya etaba en el paraíso..." (D. 594)

Sor Faustina tenía para con las almas del Purgatorio un corazón lleno de verdadera piedad y misericordia. Sabiendo bien que se les olvida en sus grandes sufrimientos, postrábase ante la Misericordia Divina y ofrecía por ellas sus plegarias y padecimientos; y Dios permitía que las mismas almas le pidieran oraciones y luego le informaban del alivio obtenido por ellas, o de que gozaban ya de la felicidad eterna.