Apóstoles

 

 

 

Santa Faustina - D. 1393

 

4ª Caravana Nacional de la Divina Misericordia

/†\ A la Basílica Nacional Nuestra Señora de Luján, vísperas de Cristo Rey, el 20 de noviembre de 2004.

PAZ Y MISERICORDIA AL PUEBLO ARGENTINO PAZ EN NUESTRAS CALLES Y NUESTROS HOGARES Y MISERICORDIA PARA LOS POBRES, AFLIGIDOS Y ENFERMOS.

Dijo Jesús a Sor Faustina: "La humanidad no encontrará la paz, hasta que no se vuelva con confianza a mi Misericordia".

Queridos Hermanos:

He visto que la Iglesia Argentina, está viva, palpita, ríe, llora, camina y suelta las amarras para navegar mar adentro. Cuando entró el icono de la Divina Misericordia, a la Basílica Nacional de Luján, sentimos la gracia de Dios descender sobre nosotros, en medio de vítores, pañuelos, palmas y estandartes que se agitaban al paso de Jesús Vivo y Resucitado.

El Templo desbordaba de fieles, que glorificaban la Misericordia de Dios; cuando en ese momento, mi mente retrocedió 2000 años... hasta "la entrada a Jerusalén".

La homilía de Monseñor Oscar Sarlinga, que comenzó con las palabras "María siempre acompañó a Jesús...", nos hizo rememorar al Hijo que regresa triunfal, para visitar a su madre. ¡¿Y qué madre no se alegra cuando la visita su hijo ?! ¡¡ Era CRISTO, Rey del Universo !!

La tarde estuvo coronada con la adoración al Santísimo, realizada por el P. Diego Maximino de los Padres Marianos de la Inmaculada Concepción.

La coronilla de la Divina Misericordia y las oraciones, crearon el marco para soltar esas amarras, pero esta vez, de la emoción.

La salida del Cuadro Peregrino de Jesús, y la Reliquia de Santa Faustina; fue en medio de llantos llenos de alegría; de cantos y vítores a "Cristo Rey"; entre pañuelos, estandartes y banderas de las diferentes comunidades que participaron; todo ello dentro de un clima que nos hacía sentir el soplo de Dios sobre los fieles presentes.

¡Qué inmensa felicidad, experimenté en todo mi ser, al confirmar que los Católicos estamos Vivos! ¡que palpita la sangre de Jesús en nuestro corazón! ¡Qué dicha descubrir que la Iglesia es posible! ¡Que solo falta encender el fuego del Espíritu Santo, para proclamar con toda nuestra alma...!

¡ Viva Jesús ! ¡ Viva María ! ¡ Viva la Iglesia ! ¡ Viva CRISTO, Rey del Universo !

Carlos Artusa
Coordinador General